Windows 98 y Windows 95 realizan un seguimiento dinámico de
la memoria virtual del sistema (es decir, de la cantidad de espacio en disco
duro que se emplea para simular la existencia de más memoria física de la
realmente instalada). Sin embargo, en algunas ocasiones puede interesarnos
fijar dicho tamaño en un intervalo definido. Para ello bastará con editar el
fichero system.ini y localizar la sección
[vcache], cuyo contenido debería estar vacío.
En ese caso añadiremos las líneas MaxFileCache=XyMinFileCache=Y, donde X e Y serán,
respectivamente, los valores máximo y mínimo (en Kbytes) destinados a
memoria virtual. De este modo, aunque el tratamiento siga siendo
dinámico, por lo menos lo será en un intervalo más definido.
Arranque y apagado rápido del PC
Para ello basta con acceder a la partición de arranque (c:), a través del
icono Mi PC, seleccionando a continuación el
menú de Ver/Opciones y escogiendo la pestaña
correspondiente a Ver. En este paso tenemos
que activar la opción correspondiente a Mostrar
todos los archivos y pulsar el botón Aplicar.
A continuación buscaremos el fichero msdos.sys,
pulsando con el botón derecho del ratón sobre el mismo para acceder a la
opción de Propiedades, deshabilitando a
continuación las marcas de oculto y sólo lectura. Una vez salvados estos
cambios (pulsando el botón Aplicar), tenemos
que editar el archivo (con el Bloc de notas, por ejemplo), y añadir la
línea BootDelay=0 dentro del apartado
[OPTIONS]. Hecho esto,
salvaremos los cambios y, pulsando de nuevo con el botón derecho del
ratón, accederemos a Propiedades para
habilitar de nuevo las marcas que deshabilitamos anteriormente.
Windows 98 a Tope
Para ganar velocidad en este sistema operativo podemos hacer uso de una
utilidad que se encuentra semioculta en el directorio
Windows\System, en un archivo denominado
msconfig.exe. Aunque podemos trabajar con
ella desde su ubicación habitual, nuestro consejo consiste en crear un
acceso directo desde el escritorio, porque es posible que la utilicemos en
más de una ocasión. Una vez activada esta utilidad, nos dirigiremos a la
pestaña General y pulsaremos el botón de
Avanzado seleccionando entonces la opción
correspondiente a Limitar memoria,
escribiendo aquí el doble de la memoria física instalada en la máquina. De
este modo, forzaremos al sistema a aprovechar ésta al 100%, ganando unos
preciosos segundos al ejecutar las aplicaciones. Análogamente, desde la
pestaña Inicio podemos seleccionar aquellos
programas que no deseamos que se carguen inicialmente, ganando también
algunos segundos más durante la carga inicial del sistema.
Resolución mejorada
Por defecto, Windows se instala con una resolución estándar o básica que
no siempre aprovecha al máximo ni las características de nuestro monitor
ni las de nuestra tarjeta gráfica. Dado que hoy en día son habituales las
configuraciones de equipos nuevos que se entregan con monitores de 17
pulgadas y aceleradoras 3D con 16 Mbytes de memoria, no parece muy lógico
trabajar limitados a una resolución de 800x600 y
256 colores. En estos casos, la solución es de lo más sencilla,
puesto que bastará con pulsar con el botón derecho del ratón en cualquier
punto de la pantalla, seleccionar la opción
Propiedades y escoger la pestaña correspondiente a
Configuración. Dentro de ésta podremos
seleccionar el número de colores que queremos visualizar, así como la
resolución con la que queremos trabajar (atención, porque ambos parámetros
están relacionados y es posible que si nuestra tarjeta gráfica no tiene
suficiente memoria la modificación de uno implique el cambio automático
del otro).
Arrancar sin el logo de Windows
Localizamos el fichero msdos.sys, pulsamos
el botón derecho del ratón sobre éste y, desde
Propiedades, deshabilitar los atributos de ocultoy sólo lectura.
Hecho esto, podemos editarlo (por ejemplo, con el Bloc de notas) y añadir
la línea Logo=0 en la
sección [Options], habilitando
posteriormente los atributos anteriores tras salvar los cambios
realizados.
Más velocidad en discos duros
Antes de comenzar, debe quedar muy claro que el presente
truco sólo funciona con unidades de disco IDE de tipo
Ultra DMA, y que no se debe intentar en otro tipo de discos, puesto
que podría llegar a causar incluso daños a la información almacenada.
Se trata de un método para aprovechar al máximo las características de los
modernos discos Ultra DMA, que en muchos casos trabajan
muy por debajo de sus posibilidades.
Para ello, nos dirigiremos a Inicio,
Configuración, Panel de
control y Sistema, accediendo entonces
a la pestaña del Administrador de dispositivos.
Ahora, con cada una de nuestras unidades de disco, seleccionaremos la
unidad, pulsaremos en Propiedades y en
Configuración activaremos la casilla
DMA. Hecho esto con todos los discos,
dejaremos que el sistema reinicie. En el siguiente paso nos dirigiremos de
nuevo a la pestaña del Administrador de dispositivos,
seleccionando entonces las ramas de Dispositivos de
sistema y Controlador de Acceso Directo a
Memoria, pulsando entonces en Propiedades,
Configuración y Memoria
reservada. Finalmente, activaremos la casilla
Reservar Buffer DMA, escribiendo 64 en
la casilla correspondiente a valor. Desde aquí salvaremos todos los cambios
y reiniciaremos el equipo, observando la diferencia en el siguiente
arranque.
Acelerar el fichero de intercambio
Como la mayoría de los usuarios de Windows ya conoce, el fichero de
intercambio (también conocido como memoria virtual
o mediante los términos ingleses de Swap File)
es un método de simular que el equipo dispone de más memoria de la que
física -
mente tiene instalada. El «problema» es que durante la instalación,
Windows se autoconfigura para hacerse cargo de la gestión de esta memoria
virtual, introduciendo así un pequeño cuello de botella al tener que
readaptar continuamente el tamaño del fichero de intercambio. Un sencillo
truco que nos permitirá acelerar el funcionamiento de éste y, en general,
de todo el sistema, consiste en limitar el tamaño máximo y mínimo a 50
Mbytes de capacidad. Para ello basta con acceder a
Inicio, Configuración,
Panel de control y
Sistema, seleccionando entonces la pestaña
Rendimiento y pulsando el botón de Memoria
virtual. Por último, en la nueva ventana que se desplegará,
activaremos la opción correspondiente a Permitir
especificar la cantidad de memoria virtual y teclearemos
50 en los valores de máximo y mínimo.
De FAT16 a FAT32
Desde Windows 95 OSR2 se ha incorporado soporte para unidades de disco (o
particiones) de un tamaño superior a los habituales 2 Gbytes. Sin embargo,
no ha sido hasta la llegada de Windows 98 cuando Microsoft se decidió a
incorporar una herramienta que se encargase de coger una unidad FAT16
existente y la transformase en una unidad FAT32 (lo que en el caso de OSR2
obligaba a los usuarios a hacer dos instalaciones sucesivas del sistema
operativo). A esta eficiente herramienta se accede desde
Inicio, Programas,
Accesorios y
Herramientas de sistema
Convertir una partición FAT16 / Fat32 a NTFS
Es importante que salgas de TODOS los programas que tengas en ejecución.
Para ello accedemos a la linea de comandos. Entramos en Inicio > Ejecutar
y escribimos "cmd.exe", luego pulsamos sobre Aceptar. Ahora introducimos
el comando convert X: /FS:NTFS (donde x es
la letra de la unidad a convertir). Comenzará la conversión. Al final
debes reiniciar el PC. Las ventajes que tiene el tener una partición NFTS
sobre una partición FAT es la mayor seguridad y la integridad de los
datos. Desventajas: Los archivos NFTS no pueden ser leídos en sistemas con
FAT 16 o 32.
Trucos de arranque
Por defecto, al inicio del sistema, tanto Windows 95 como Windows 98
muestran algún truco o sugerencia acerca de cómo usar algún aspecto del
sistema operativo. El cuadro de diálogo incorpora una casilla de
verificación para que dichos trucos no se vuelvan a mostrar. Sin embargo,
si nos arrepentimos de esta decisión, tendremos que dirigirnos a
Inicio, Programas,
Accesorios y activar allí la llamada
correspondiente.
Borrar ficheros sin pasar por la papelera de reciclaje
or defecto, el sistema operativo almacena en una parte del disco
(denominada papelera de reciclaje) los ficheros, carpetas, iconos o
accesos directos que vamos borrando. Para no ocupar espacio innecesario o,
simplemente, porque estamos seguros de que queremos eliminar
definitivamente un fichero o conjunto de ficheros dado, a la
hora de borrar éstos mantendremos pulsada la tecla
Mayúsculas/Shift. Recordemos que para
borrar los mencionados ficheros podremos hacerlo pulsando la tecla
Supr, la opción
Eliminar del menú Archivo del
Explorador de Windows, o la opción Eliminar
del menú de contexto que aparece al pulsar el botón derecho del ratón.
Menú de arranque
Tanto en Windows 95 como en Windows 98 podemos pulsar
F8 en el momento del arranque del sistema
operativo (justo después de concluir el autochequeo de la máquina), con el
fin de que aparezca el correspondiente menú de opciones de arranque. En
Windows 98 se ha ampliado esta posibilidad, pulsando simplemente la tecla
Ctrl en cuanto aparezcan en pantalla los
primeros mensajes del sistema operativo
Pantallas de inicio y fin
Para sustituir las pantallas de comienzo y final del sistema operativo (la
del logo de Windows y la del aviso de que ya se puede apagar el sistema)
por otras que nos gusten más, bastará con crear con cualquier programa de
dibujo gráfico dos pantallas en formato .BMP,
de tamaños 320 x 400, que denominaremos
respectivamente logo.sys y logow.sys (inicio y final)
Identificar el procesador
Si pulsamos con el botón derecho del ratón sobre el icono
Mi PC y accedemos a la opción de
Propiedades se desplegará una nueva ventana
con varias pestañas, en la que aparece una mínima información acerca del
procesador instalado en nuestro equipo.
En caso de error grave de registro o configuración
Windows 95 y Windows 98 incluyen una poderosa utilidad denominada
Emergency Recovery Utility que se puede
localizar en la carpeta other\misc\eru del
CD-ROM del producto final. Dicha utilidad se puede ejecutar directamente
desde el CD y se encargará de generar una copia de seguridad de todos los
archivos vitales de nuestro ordenador (incluyendo el
autoexec.bat y el
config.sys), almacenando todos éstos en una carpeta o disquete,
junto con la utilidad erd.exe. En caso de
problemas graves, en los que ni siquiera se nos deja entrar en el modo
gráfico o tampoco se inicia el sistema operativo, podemos hacer uso de
esta última utilidad con el fin de restaurar toda la información salvada
previamente (todo ello desde la línea de comandos
de MS-DOS)
Problemas de incompatibilidad de dispositivos
En el caso de los dispositivos Plug & Play
Windows 95 y Windows 98 realizan
una negociación previa con el fin de asignar de manera adecuada
los distintos recursos disponibles en el sistema. Sin embargo, en
ocasiones pueden plantearse ciertos problemas que es preciso solucionar de
forma manual,
principalmente porque algunos dispositivos no cumplen con la norma al
100%.
En estas situaciones nos dirigiremos a Mi PC
y, pulsando con el botón derecho del ratón sobre éste, seleccionaremos la
opción correspondiente a Propiedades,
escogiendo entonces la pestaña de Administrador de
dispositivos
Iconos en negro
Si al arrancar el sistema operativo observamos que los iconos de nuestro
escritorio han perdido su apariencia habitual y únicamente se muestran en
forma de mancha negra, no debemos preocuparnos. El problema se debe tan
sólo a que se ha dañado el fichero ShellIconCache
(Shell~1), por lo que bastará con eliminarlo y reiniciar el ordenador para
que éste se regenere automáticamente. Dicho fichero se encuentra en la
carpeta Windows y es oculto (de modo que para localizarlo tendremos que
acceder a las opciones de carpeta y activar la visualización de todos los
ficheros). Si tras reiniciar en modo normal el ordenador el problema
parece no solucionarse, tendremos que reiniciar el proceso en
modo a prueba de fallos
Optimizar el rendimiento del sistema de archivos
Si nuestro ordenador cuenta con al menos 64 Mbytes de memoria RAM, podemos
mejorar el rendimiento del sistema de archivos accediendo a
Inicio, Configuración
y Panel de control, seleccionando entonces
el icono Sistema y pulsando sobre la pestaña
Rendimiento. A continuación pulsaremos sobre
el botón de Sistema de archivos y
modificaremos la función típica del equipo a la opción
Servidor de red. El siguiente paso
consistirá en acceder a «regedit» y localizar la clave correspondiente a
HKEY_LOCAL_MACHINE\Software\Microsoft\Windows\CurrentVersion\FSTemplates\Server,
modificando entonces los valores denominados
Namecache y Pathcache para que
contengan respectivamente las cadenas a9 0a 00 00
y 40 00 00 00
Cómo hacer aparecer y desaparecer las flechas de los iconos de acceso
directo
Cuando se crea un acceso directo en el escritorio, el icono que se genera
tiene una pequeña flechita en su esquina inferior izquierda. Si se desea
eliminar ésta, bastará con abrir el editor del registro y buscar las
claves correspondientes a lnkfile y
piffile, ambas localizadas en la rama
denominada HKEY_CLASSES_ROOT. En ambas
claves aparecer un valor común, denominado
IsShortCut, que bastará con eliminar para que las flechitas también
desaparezcan. Lógicamente, para que éstas vuelvan a aparecer
se debe seguir el proceso inverso, generando dicha clave de nuevo.
Copia de disquetes
Para copiar el contenido de un disquete en otro (siendo ambos del mismo
tamaño y formato) basta con acceder al icono Mi PC
y pulsar dos veces sobre éste. En la ventana que aparecerá a continuación
seleccionaremos la unidad correspondiente a nuestra disquetera, etiquetada
como disco de 3,5 (A:), pulsando el botón
derecho del ratón sobre ésta. Se desplegará entonces un menú de contexto
en el que seleccionaremos la opción de Copiar
disco. Por último, en el nuevo cuadro de diálogo que se abrirá
teclearemos A en la caja titulada
Copiar desde, e igualmente teclearemos
A en la caja titulada
Copiar a, pulsando por último sobre el botón
Iniciar. A partir de aquí bastará con que sigamos las instrucciones
que vayan apareciendo en pantalla.
Ver el contenido de dos unidades de disco o carpetas
Tanto si abrimos el Explorador de Windows como si accedemos a una
determinada carpeta a través del icono «Mi PC», y a continuación
intentamos acceder al contenido de otra carpeta, comprobaremos que no
podemos visualizar de forma simultánea el contenido de ambas. ¿O sí? La
solución es tan simple como abrir dos instancias de cualquiera de ambas
posibilidades, es decir, activar dos veces el Explorador o abrir dos veces
la ventana correspondiente a Mi PC
Eliminar rastros de aplicaciones mal desinstaladas
Si borramos manualmente una aplicación que contenía información de
desinstalación en el registro, el asistente de
Agregar y quitar programas seguirá mostrando ésta como instalada en
el sistema, pero lógicamente no podrá desinstalarla al no existir las
referencias que tenía almacenadas.
En estos casos haremos uso del editor del registro y, desde el menú
Edición, seleccionaremos la opción
correspondiente a buscar (Ctrl+B), con lo
que se desplegará un cuadro de diálogo en el que podremos indicar la
cadena que queremos localizar. Hecho esto podremos ir localizando las
diferentes apariciones de dicha cadena simplemente con ir pulsando la
tecla F3. Cada vez que localicemos una de
estas apariciones, la seleccionaremos y eliminaremos a continuación
pulsando la tecla Supr. La limpieza del
registro puede ser un poco lenta e incluso tediosa, pero ayuda a subsanar
diversos errores provocados, como antes hemos señalado, por una mala
desinstalación. Nuestro consejo es que busquéis diferentes posibilidades,
como el nombre de la aplicación o el nombre
del fabricante de la misma (en este último caso hay que ser precavidos
para no borrar información relevante de otras aplicaciones del mismo
fabricante)
Atajos de teclado
Aunque Windows es un sistema operativo de tipo gráfico, el equipo de
desarrollo no se ha olvidado de incorporar diversos atajos de teclado
mediante los cuales acelerar el acceso a algunas opciones del sistema.
Así, cuando dentro de una ventana queramos seleccionar todos los elementos
disponibles haremos uso de la combinación Ctrl+E
(en Windows 98, ya que en Windows 95 la combinación equivalente es
Ctrl+A). Una vez seleccionado un elemento,
mediante Ctrl+C podremos almacenar en
memoria una copia del mismo, pegándola después en otra carpeta mediante
Ctrl+V. Sin embargo, si lo que queremos es
mover el elemento pulsaremos Ctrl+X en la
carpeta de origen y Ctrl+V en la carpeta de
destino.
Nombres cortos más legibles
Para que los nombres largos de archivo sean traducidos a una forma corta
más legible, sin necesidad de utilizar la tilde, accederemos al Regedit y
desde aquí localizaremos la clave correspondiente a
HKEY_LOCAL_MACHINE\System\CurrentControlSet\control\FileSystem.
Hecho esto, pulsaremos con el botón derecho del ratón sobre
FileSystem, seleccionando a continuación
Nuevo y Valor binario,
escribiendo entonces NameNumericTail como
nombre y 0 como valor binario. Cabe destacar
que el truco funcionará únicamente con los nombres largos que se escriban
a partir de este momento, y que no afectará a la traducción de los ya
existentes (que permanecerán, por tanto, con la tilde).
Abrir con otra aplicación
Para abrir un fichero con una aplicación distinta a la que tiene asociada
por defecto habrá que marcarlo con el botón izquierdo del ratón y mantener
la tecla de Mayús al mismo tiempo que
pulsamos sobre él con el botón derecho del ratón. De este modo aparecerá
una entrada de menú identificada como Abrir con
Uso de vistas diferentes
La utilización de Internet Explorer como parte integral del propio sistema
operativo ha aportado a Windows diversas características nuevas. De todas
ellas, una de las que primero observa el usuario son las distintas
posibilidades de vista de las carpetas, que ahora se pueden ver al estilo
clásico o al estilo Web, entre otras. Así, tomando esta última como
ejemplo, si al abrir una carpeta no desactivamos la opción
Como página Web que aparece desde el menú
Ver, el aspecto de la interfaz será similar
a la de un navegador Web, aportando otras características como la
selección de un historial
o de canales activos.
Ventana única
Si en Windows 98 mantenemos el mismo comportamiento de ventanas presente
en Windows 95, donde cada vez que pulsábamos sobre un elemento se
desplegaba
una nueva ventana, puede llegar un momento en que nos encontremos
con toda la pantalla llena de ellas. Para evitarlo podemos hacer uso de
una característica nueva, accediendo a Mi PC
y seleccionando Opciones
dentro del menú Ver. En este apartado
marcaremos la segunda opción, marcando además la opción Barra de
herramientas en el menú «Ver», lo que nos permitirá «navegar» a través de
las diversas ventanas
Lanzar varias aplicaciones simultáneamente
En principio es necesario que todas estas aplicaciones estén localizadas
dentro de
una carpeta común, hecho lo cual seleccionaremos todas menos una,
mantendremos
a continuación pulsada la tecla Ctrl y
pulsaremos dos veces sobre el elemento
que aún no estaba marcado.
Asociar una extensión con un programa
Tras instalar una nueva aplicación es posible que quede modificada o
perdida la asociación entre un determinado tipo de fichero y la aplicación
que lo generó en su momento. Si se desea volver a crear esta asociación,
bastará con marcar el fichero pulsando con el botón izquierdo del ratón,
para posteriormente, manteniendo presionada la tecla
Mayús, pulsar con el botón derecho del ratón
sobre el icono de un archivo del tipo mencionado. Se desplegará entonces
un menú con una opción denominada Abrir con...,
siendo entonces el momento de elegir el programa apropiado para este tipo
de archivo, activando a continuación la casilla
Utilizar
siempre este programa
Cambiar iconos de tipo de archivo
Cuando llevamos a cabo una asociación de ficheros, la asignación de iconos
que Windows 98 realiza tal vez no se corresponda con nuestros gustos
personales. Sin embargo, esto se puede modificar fácilmente desde
InicioConfiguración
y Opciones de carpeta. Aparecerá entonces un
cuadro de diálogo, del que seleccionaremos la pestaña
Tipos de archivo, procediendo entonces a
localizar aquel tipo concreto que nos interese, seleccionándolo y pulsando
sobre el botón Editar. Se abrirá entonces un
nuevo cuadro de diálogo, en el que pulsaremos sobre la opción de
Cambiar icono, de modo que se abrirá una
nueva ventana repleta de dibujitos.
Modificar la lista de aplicaciones accesibles desde la opción «Nuevo»
Cuando pulsamos el botón derecho del ratón sobre cualquier punto vacío del
Escritorio, aparece un menú contextual en el que podemos seleccionar la
opción Nuevo. Desde ésta se nos ofrecen una
serie de posibilidades como son Carpeta,
Acceso Directo y diversos tipos de archivo,
que varían de una máquina a otra, y que dependen no sólo de los tipos que
Windows haya instalado inicialmente, sino también de las aplicaciones que
hayamos ido incorporando a nuestra máquina. Para modificar dicha lista,
añadiendo, editando o borrando entradas, tenemos que hacer uso del editor
del registro, buscando la rama correspondiente a
HKEY_CLASSES_ROOT. Dentro de ésta se pueden observar las diferentes
extensiones de los programas existentes en Windows, y en ellas deberemos
localizar la referencia ShellNew para saber
cuáles son las que aparecen en la mencionada lista. Para eliminar una
aplicación de la lista «Nuevo» del menú de contexto hay que borrar la
clave ShellNew indicada previamente. Sin
embargo, si lo que se desea es añadirla de nuevo, o añadir cualquier otra
aplicación no existente, hay que incluir ShellNew
como nueva clave dentro de la extensión correspondiente. Esto
se lleva a cabo por medio del menú Edición,
opción Nuevo y opción
Clave. Por último, en la mencionada clave se deberá añadir el
parámetro (Predeterminado) NullFile
Cambiar el fondo de las carpetas
Si ya estamos cansados de contemplar siempre el mismo fondo de carpeta,
Windows 98 nos ofrece la posibilidad de sustituir éste por una imagen.
Para ello, abriremos desde Mi PC la carpeta
cuyo fondo deseamos modificar y, desde el menú Ver
escogeremos la opción correspondiente a
Personalizar esta carpeta. Como último paso, tan sólo restará
seleccionar la opción identificada como Escoger la
imagen de fondo. El asistente permite seleccionar también colores
para el texto y el fondo del texto de la carpeta.
Accesos directos ultrarrápidos
La forma más rápida y eficaz de crear un acceso directo consiste en coger
un archivo, arrastrarlo y dejarlo parado, al mismo tiempo que mantenemos
pulsada la tecla Alt
Atajos de teclado para el Explorador de Windows
Seleccionar todo...................................Ctrl+A (W95), Ctrl+E
(W98)
Renombrar............................................F2
Encontrar...............................................F3
Cerrar explorador..................................Alt+F4
Refrescar ventana.................................F5
Alternar entre paneles...........................F6 (o Tab)
Mostrar menú de contexto.....................Mayús+F10
Mostrar propiedades.............................Alt+Intro
Ir a la carpeta padre..............................Retroceso
Deshacer...............................................Ctrl+Z
Manual con ayuda técnica
Si la ayuda disponible desde el botón de «Inicio» no es suficiente para
satisfacer nuestras dudas, tenemos la posibilidad de acceder a un manual
de contenido más técnico, denominado Manual de
recursos. La versión en formato electrónico de éste se encuentra en
el CD original del sistema operativo, dentro de las carpetas
admin\reskit\helpfile, en forma de un
fichero de ayuda denominado win95rk o
win98rk (dependiendo del sistema operativo
en cuestión).
Atributos de ficheros
Si pulsamos sobre cualquier fichero con el botón derecho del ratón y
seleccionamos la opción correspondiente a
Propiedades, se desplegará generalmente una pestaña con cuatro
casillas de verificación. Dichas casillas se corresponden con los
atributos del fichero (archivo,
sólo lectura, oculto),
por lo que serán de suma
utilidad a la hora de modificar el contenido de ficheros ocultos o de sólo
lectura, por ejemplo
La mayor integración del escritorio activo con la Red se demuesta en
detalles tales como que desde el propio cuadro de diálogo
Ejecutar se puede abrir una página web,
simplemente con teclear allí la dirección correspondiente.
Utilizar el menú «Inicio» para buscar personas y buscar en la Web
Desde el menú Inicio se puede ir a la página
Búsquedas en Internet de Microsoft, que
permite conectar con el servicio de búsqueda que se elija o con multitud
de sitios de referencia útiles. También se pueden buscar personas en
Internet, mediante cualquiera de los numerosos servicios de directorios
disponibles.
Para que el módem marque más rápido
Para acelerar la velocidad de marcación de nuestro módem, basta con
dirigirnos a Inicio,
Configuración y Panel de control, y
allí seleccionar el icono de Modems. Al
desplegar éste aparecerá una nueva ventana con los modelos instalados en
nuestra máquina, en la que tendremos que pulsar sobre el botón
Propiedades. Del cuadro que aparecerá a
continuación tendremos que escoger la pestaña de
Conexión, pulsando entonces sobre el botón de
Avanzadas e incluyendo en el apartado de
Configuraciones adicionales la cadena de
caracteres S11=50
Aprovechar al máximo la velocidad de conexión
Vivimos en la era de las comunicaciones, por lo que ya no resulta extraño
que muchas configuraciones se entreguen de serie con un módem
completamente operativo, e incluso con una conexión gratuita a Internet.
Sin embargo, son realmente extraños los usuarios que han optimizado por
completo su conexión a través de su proveedor
de acceso, con el fin de obtener ratios de transferencia más elevados. El
problema no se debe a que hayamos configurado el módem como si se tratase
de un modelo de menor velocidad, sino a que la información que enviamos se
debe fragmentar en paquetes de un cierto
tamaño. Si este tamaño no es el adecuado, el destino no los reconoce de
forma correcta, y devuelve una petición de reenvío, ralentizando
así todo el proceso. Contra lo que pudiera parecer, el ajuste de la
velocidad óptima no
requiere de complicado instrumental ni de complejos conocimientos, ya que
bastará con seguir con mucho cuidado los pasos que describiremos a
continuación. Como punto de partida nos conectaremos a Internet desde
Mi PC y la carpeta de
Acceso telefónico a redes, pulsando dos veces sobre la cuenta que
pretendemos optimizar y cerrando tanto el navegador como el asistente de
correo. A continuación, desde Inicio y
Ejecutar, activaremos la utilidad
Configuración de IP tecleando
winipcfg. Aparecerá entonces
una pequeña ventana, de la que deberemos tomar nota de los datos
existentes en la línea de Dirección IP (por
ejemplo, 212.25.139.1). El tercer paso consiste en abrir una sesión de
MS-DOS y teclear la orden ping –f –l 500
212.25.139.1, con lo que debería aparecer un mensaje del tipo
enviados 4 recibidos 0 perdidos 4 (100% loss).
El parámetro 500 especifica el tamaño del
paquete seleccionado, y es el que deberemos retocar poco a poco (de 50 en
50 bytes, por ejemplo) hasta alcanzar el valor más apropiado (en nuestro
caso hemos conseguido un valor óptimo de 248 bytes). Una vez alcanzado el
valor óptimo, que se reflejará en un mensaje del tipo
enviados 4 recibidos 4 perdidos 0 (0% loss),
cortaremos la conexión con Internet y accederemos al editor del registro,
localizando a continuación la clave identificada como
HKEY_LOCAL_MACHINE\System\CurrentControlSet\Services\Class\Net
\0000\Ndi\params\IPMTU\enum. Teniendo dicha clave seleccionada
hemos de dirigirnos al menú de Edición y
escoger las opciones de Nuevo y
Valor de cadena, tecleando aquí el valor
óptimo antes localizado. A continuación accederemos de nuevo al menú de
Edición, pero seleccionando la opción de
Modificar, tecleando un nombre
identificativo como ajuste, por ejemplo. Hecho esto, tenemos que reiniciar
el equipo, accediendo a continuación al icono Red
que aparece desde Inicio,
Configuración y Panel
de control. En este apartado seleccionaremos
Adaptador de acceso telefónico a redes, buscando seguidamente los
botones de Propiedades y
Avanzado. Se desplegará entonces una nueva
ventana, en la que seleccionaremos en la parte izquierda la cadena
Tamaño del paquete IP, indicando en el
cuadro de la parte derecha, por medio de la lista desplegable, la opción
correspondiente al tamaño óptimo (en nuestro caso,
ajuste).
Finalmente, tras reiniciar el sistema, nuestro equipo estará ajustado al
máximo con nuestro proveedor de Internet, lo que redundará en un aumento
de velocidad apreciable.